| azu's profileazzunenaPhotosBlogLists | Help |
azzunena |
|||||
retando al invierno Volviendo a sacar gorras y bufandas del fondo del cajón. Creo que hoy me abrigaré con los guantes rojos y el mundo por montera. Ministerio del Amor" El azar es certeza.
El amor es azaroso.
La conformidad es una virtud."
Alguien me presta un vale de amor? respirandoHoy he visto cómo un desconocido era amable con una anciana.
Después, él ha necesitado mi ayuda y yo se la he dado.
No me ha dejado marchar sin prometerle que volvería para entregarme un regalito.
Por suerte, hay momentos en los que la vida se afloja el corsé. buscando la palabra adecuada"¿Por qué? ¿Por qué?" En la guerra no se dice "¿por qué?", se dice "¿por cuánto?", "¿por dónde?", "por si acaso", "por favor"... No, "por favor" no. ¡¡¡"Por cojones"!!!
experiencia "Cuando algo es demasiado bueno para ser cierto, no lo es"
des-oportunidad "Quizás era demasiado tarde desde el principio"
yo quería ser como Marilyn
poema veraniego
ENE COFFMAN
acorazando"El problema es que me gusta demasiado -pensó-. Me va a hacer daño."
un brochazo"-¿Cuándo vienes?
-El viernes por la noche, ¿de acuerdo?
De repente, la vida le pareció infinitamente más llena de color."
realidad en verso"Te adoraré siempre" y "me importas un pimiento" no riman, pero ya rimarán con el tiempo
agujerosLo más sabroso del queso gruyère no son sus agujeros, sino lo que hay alrededor de ellos.
Lo más útil de las esponjas no son sus agujeros, sino lo que hay alrededor de ellos.
Lo más valioso de los anillos no son sus agujeros, sino lo que hay alrededor de ellos.
Lo más dulce de las rosquillas no son sus agujeros, sino lo que hay alrededor de ellos.
Por favor, que todos los hombres reflexionen unos instantes sobre esto.
Benedetti ¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo. Que nadie establece normas salvo la vida. Que la vida sin ciertas normas pierde forma. Que la forma no se pierde con abrirnos. Que abrirnos no es amar indiscriminadamente. Que no está prohibido amar. Que también se puede odiar. Que el odio y el amor son afectos. Que la agresión porque sí, hiere mucho. Que las heridas se cierran. Que las puertas no deben cerrarse. Que la mayor puerta es el afecto. Que los afectos nos definen. Que definirse no es remar contra la corriente. Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja. Que buscar un equilibrio no implica ser tibio. Que negar palabras implica abrir distancias. Que encontrarse es muy hermoso. Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida. Que la vida parte del sexo. Que el "por qué" de los niños tiene un por qué. Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad. Que para saber todo de todos es curiosidad malsana. Que nunca está de más agradecer. Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo. Que nadie quiere estar solo. Que para no estar solo hay que dar. Que para dar debimos recibir antes. Que para que nos den también hay que saber como pedir. Que saber pedir no es regalarse. Que regalarse es en definitiva no quererse. Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos. Que para que alguien sea hay que ayudarlo. Que ayudar es poder alentar y apoyar. Que adular no es ayudar. Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara. Que las cosas cara a cara son honestas. Que nadie es honesto porque no roba. Que el que roba no es ladrón por placer. Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo. Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte. Que se puede estar muerto en vida. Que se siente con el cuerpo y la mente. Que con los oídos se escucha. Que cuesta ser sensible y no herirse. Que herirse no es desangrarse. Que para no ser heridos levantamos muros. Que quien siembra muros no recoge nada. Que casi todos somos albañiles de muros. Que sería mejor construir puentes. Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve. Que volver no implica retroceder. Que retroceder también puede ser avanzar. Que no por mucho avanzar se amanece cerca del sol. Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida. (Mario Benedetti) os sabeis el chiste del boli?"En el funeral de un joven, un vecino se acerca al padre del difunto:
-Uf, vaya racha llevamos! A ti se te ha muerto el hijo, a mí se me ha perdido un boli..."
Ultimamente vivo dentro de este chiste, lo malo es que no me da risa Circo RaluyLos vi llegar una mañana de sol. A mi corazón le salieron dos coletas al tiempo que un suspiro se enredaba con un susurro: "¡llega el circo!" Los primeros carromatos pararon esperando a los rezagados, absolutamente ajenos al caos de tráfico que suponía bloquear un carril de la avenida.
Al rato, en medio del gris aparcamiento emergió la carpa, rebosante de colores y letras luminosas. Todo se llenó de brillo y música. Alrededor, los primorosos carruajes, delimitando una pequeña ciudad privada, el lugar donde viven y comparten cotidianidad los habitantes del circo antes y después de la actuación. Una ciudad ambulante instalada en el centro de otra ciudad, de cualquier ciudad, de siempre distinta ciudad.
Ayer les vi recoger. El malabarista, sin su traje de cordones dorados, enrollaba cables junto a un camión. Las acróbatas de alas en los pies, sentadas en el bordillo, libres de maquillaje y trajes brillantes, sostenían en sus regazos a varios niños de corta edad.
En seguida la caravana se puso en marcha. De nuevo unos remolques tras otros, esperándose de vez en cuando. El circo se iba de aquí, pero muy pronto llegaría a otro lugar y por unos días lo llenaría todo con su luz y su magia. El aparcamiento quedó vacío. Comenzó a llover y yo, con la mirada baja, me fui a casa. la niña de las coletasLa niña de las coletas se sueña a si misma en la grada, comiendo palomitas; de un triple salto se encarama al trapecio y se ve deslumbrando universos con las letras de su nombre. Enamorada del payaso, es destino de sus versos y miradas. Con su sonrisa, le riega las flores del sombrero, y de su traje a cuadros ve brotar mundos transparentes que encierran tiempos de bruma y de naufragio. La niña de las coletas vive en un circo en medio de las dunas. Lo lovanta con sus ojos en mitad del desierto, porque allí donde ella posa su mirada, crecen circos. Son sus coletas los extremos de una soga, con la que juegan a la comba sus ensueños, dando saltos, levantando nubecitas de polvo bajo los pies, haciendo temblar el mundo con sus ocurrencias y sus frases a destiempo. Tiene parques y gominolas en la yema de los dedos, y es su sonrisa un telón de purpurina que al descorrerse ilumina mundos estrafalarios y sin sentido, madrigueras de conejos con prisa y fiestas de no cumpleaños superpuestas en un calendario por inventar lleno de domingos.
no es serio ese cementerioEl piropo más bestia y divertido que he oído últimamente:
"Si bailases como lo estás haciendo ahora dentro de un cementerio, todos los muertos acabarían empalmaos"
LÁGRIMAS NEGRAS"Si no te asomas de vez en cuando a las tinieblas, tanta luz termina por cegarte y no sabes dónde estás"
"¿Crees que sufren porque están locos o están locos porque sufren?"
"Pensar en lo que puede suceder impide disfrutar de lo que realmente sucede"
"-Todavía tengo miedo.
-Miedo de qué? Yo no voy a hacerte ningún daño.
-Lo que me da miedo es que el daño termine haciéndotelo yo a ti."
"-Estás loco por ella, eh, pringao? Pues ella está loca y punto" deseos "Cuando los dioses quieren castigarnos atienden nuestras plegarias"
Semanasanteando Hoy voy a republicar un cuento antiguo. Porque es la época y porque me da la gana.
MISTER SMITH
La jornada transcurría más apacible de lo que había previsto. Míster Smith era un hombre agradable y sin manías manifiestas. Recuerdo cuando tuve que acompañar un fin de semana al jefe de ventas francés, un tipo tan disipado como barrigón, que se empeñó en recorrer, uno a uno, todos los locales de alterne de Zaragoza capital y alrededores. Me dejó agotado. Ser relaciones públicas de una multinacional no siempre resulta un trabajo cómodo. De Míster Smith sólo debía ocuparme un día. Había sido imposible conseguir billete de regreso para el jueves, inicio de vacaciones de semana santa. Al día siguiente se trasladaría a Madrid y desde allí un avión lo devolvería a Washington, donde se encuentra nuestra central. “Llámeme Jhon” había dicho sonriente cuando le recogí en el hotel por la mañana. Me pareció un individuo bastante más afable y llano de lo que cabría esperar del director financiero de una multinacional de la magnitud de la nuestra. Claro que sus humildes orígenes le ayudaban a comportarse con sencillez. Había recorrido un arduo camino para llegar a su actual situación. Merecía todo mi respeto y admiración: no es fácil triunfar en Estados Unidos cuando se nace pobre y negro. La mañana se había esfumado plácidamente con las visitas turísticas de rigor: basílica del Pilar, catedral de La Seo, puentes sobre el río Ebro… El abundante Viñas del Vero con que habíamos regado la paella durante el almuerzo nos había amodorrado un poco, así que decidimos tomar café en alguna terraza de la zona mientras seguíamos disfrutando de la soleada tarde. No era una tarea sencilla encontrar sitio libre en el casco antiguo el día de jueves santo, pero finalmente conseguimos acomodarnos en plena calle Don Jaime. Apenas habíamos dado el primer sorbo a nuestras tazas cuando un redoble de tambores nos entorpeció la conversación. Una procesión avanzaba hacia nosotros. “Qué suerte, Jhon! Vas a presenciar una muestra de nuestra cultura y tradición más arraigada” exclamé satisfecho mirando a los cofrades. Cerré un momento los ojos pensando cómo explicar a un americano el significado de todo aquello: las cruces luminosas, los caballos, los gorros puntiagudos ocultando los rostros, las imágenes talladas… Pero fue un esfuerzo innecesario. Cuando volví a mirar a Míster Smith, lo encontré caído en el suelo, presa de fuertes convulsiones, con los ojos fuera de las órbitas. “Repentina parada cardíaca por causa desconocida”, dijo el forense. “Demasiado estrés, demasiadas presiones”, opinaron en la empresa. Nunca repetí a nadie las palabras que Míster Smith farfulló entre estertores en sus últimos segundos de vida y que sólo yo pude oír a través del estruendo de los tambores que desfilaban a nuestro lado:
“No, no, el Ku klux klan, no!!”
no rima pero es verdad"Si nos quisieramos un poco mejor nos putearíamos un poco menos"
Memento"Los recuerdos desvirtúan"
"No me acuerdo de olvidarte"
"Tengo que creer que cuando mis ojos están cerrados el mundo sigue ahí" una de piroposHoy he sido testigo de cómo piropeaban a mi Hada favorita:
"Distribuyes cultura hasta con los pendientes"
Y yo estoy completamente de acuerdo (Besísimos, Hada) |
|
||||
|
|
|||||
|
|